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#Mircrocuento

Me mordí el labio con mi sonrisa traviesa porque así sabía que no, que no iba a caer y que tú tampoco saldrías vencedor. Mientras mi sonrisa adorna mi mirada, tu ego queda bajo tierra y tu mirada deslumbrada, deslumbrada por mi. Conmigo hoy no puedes.

#Microcuento

Cierra los ojos e inpírate. El romper de las olas, el susurro de las caracolas y los cuchicheos de la gente en la orilla. El sonido de las pipas en grupo, el de las páginas del libro pasando y el tic tac de las palas. Cierra los ojos e inspírate con este otro  mundo. La tranquilidad y la paz. Aquí, al lado de nadie conocido y al borde de la infinidad, puedes elegir tu camino, el paso que dar y la meta que perseguir. Cierra los ojos para que cuando los abras las olas se hayan calmado y la paz esté en ti, porque se puede salir, porque podemos empezar de cero y que todo sea mejor. El comienzo es lo más bonito, de la mano y con el corazón, que nadie nos separe ni pueda rompernos.  CARPE DIEM

#Microcuento

La magia de los besos empieza con un suspiro, con un abrir y cerrar los ojos. Con la ilusión. Acaba cuando enciendes la luz.

#Microcuento

La fugacidad de la vida consiste en un suspiro, en el momento que decides tomar la decisión. En ese preciso segundo cambia tu vida y la de tu alrededor, sin apenas darte cuenta, tu luz se apaga. Se apaga la vida. Lucha por tu luz, por tu vida.

#Microcuento

Es tan triste como cierto que tu mirada esté detrás de unos ojos que no quieren ver. No sé si seré yo o al miedo al error, pero no salimos de la oscuridad en la que entramos sin querer. No sé si fui mi culpa o la del tiempo, o la de conocernos, pero es tan triste como cierto que tu mirada no quiere vernos, ni cuerpo sentirnos.

#Microcuento

Ese preciso instante en el que decides bajar la luna para que te susurre al oído por dónde debes ir. Baja a tu vera y te guía, para dejarte después sola ante el abismo. Le has pedido ayuda para poder salir, para no quemarte ni dejar que el fuego arrase al de enfrente, sin embargo, te ha dejado con la miel en los labios, temblando -de nervios, de miedo o de amor-, te ha dejado en blanco y ya está aquí el anochecer. Llega sin hacer ruido, otro día más - como siempre hace y sin avisar - y se sienta a tu lado. Como sabe que te gusta, empieza a susurrarte al oído, tal y como había hecho la luna, pero, no se da cuenta de que el fuego quema y de que ha dejado que el suyo me queme a mi. Intenta ahora reparar las heridas, pero no sabe que es imposible reconstruir la ceniza. 

#Microcuento

Bailábamos a ciegas hasta que el mundo se paró por unas horas. Estallaron sin preguntar. No avisaron  a nadie. Cuando amaneció el mundo parecía abrir los ojos a una realidad que no había querido ver sólo porque estaba un poco más allá de su continente  y quedaba lejos, parecía que nunca iba a llegar hasta nosotros.  Ahora intentan cambiar, solucionar, cuando miles de personas lo llevan pidiendo a gritos infinidad de tiempo.

#Microcuento

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Y sin decir adiós se dejó marchar. Mirando quedaron boquiabiertos sin saber que había pasado en aquel niño risueño y feliz. Había cambiado, había dejado de ser él. Por fin se dieron cuenta de que nunca volvería a ser él. Es ahora, es la hora de empezar de cero.

#Mircocuento

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"Me tiras el discurso al suelo, me cuentas tu verdad" La verdad sea dicha, pero ¿qué es verdad? Mi verdad es mi mundo. La tuya el tuyo. La verdad sea dicha, ni yo quiero saberlo todo, ni tú quieres saber más. Yo mi verdad, tú la tuya. Tú tu vida, yo mi mundo.  Déjame que conozca tu vida y tu verdad, pero no me hagas perder la mía. Déjame volar y volaré a tu lado. Pero nunca me digas que no, no me cortes las alas. Mi verdad no te gustará, lo sé, pero a mi la tuya tampoco y callaré.  Seamos felices.

#Microcuento

Presa de la locura, de mis miedos y del no saber que hacer. Las dudas me invaden. No se hacia dónde ir. Todo son dudas, dudo de todo. ¿Dónde está mi yo seguro? 

#Microcuento

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“Quiéreme con mis cicatrices y errores, quiéreme aunque te vuelva loco con mis canciones” Cantó ella. No sabía por qué pero había salido una vez más al banco de enfrente de casa -“Yo sólo pido ser”- gritó la primera vez. -"Te querré con todas tus manías y adicciones”-dijo sin pensarlo  ni un segundo más. -“Te querré, cabezota loca y testaruda”-volvió a decir. -“Jamás te dejaré caer”- y no volvió a dejar duda. Ella se había convertido en la reina y él en el rey de corazones, sólo pedían ser. “Yo mi reina y tú mi rey” - bajo la luna - “Yo mi reina y tú mi rey de corazones” Fin.