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Y con esfuerzo lo conseguirá.

Anoche estuve pensando en ellos, en lo felices que eran al ser todo y al ser nada. Pensé en su sonrisa marcada al verse, pensé en esas miradas que se cruzaban y sin querer se decían de todo, pero lo que mejor se podía leer era ese 'estaré siempre, nunca me iré porque para eso estoy, para hacerte feliz, para que seamos felices juntos y que no nos haga falta nadie más'. Ella, Carla, había tardado en decidirse, no sabía porqué pero tenía miedo, no quería tomar una decisión, no quería saber que iba a pasar por si le volvían a hacer daño. Pero una vez más se decidió a intentarlo, pensó que él podía ser ese motivo por el que luchar cada día al despertar, pero parece que llegó tarde. Todas las muestras anteriores no habían servido de nada, todo lo dicho parecía haber sido borrado, parecía que él, Marcos, había dicho más de lo que sentía y ahora que ella ya estaba segura, quizá por miedo o quizá porque no sabía qué hacer, decidió que esas ilusiones se borraran, la dejó ahí, ilusi...

Tuvo que hacerse poco a poco.

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Vestida con un traje que no era suyo, con una ropa que ella misma había diseñado para salir a la calle sin tener ningún problema, sin que nadie le dijera nada. Así vivió durante muchos años, escondiéndose detrás de sus propios diseños ocultando su cuerpo herido. Le costó años tejer toda su ropa y todavía guarda algunas prendas que aún no están terminadas, pero que con mucho trabajo y esfuerzo algún día las terminará porque éste es el camino que ella eligió: seguir adelante sin dejar que ningún problema le detenga, siempre con una sonrisa. Llega el momento en el que sus manos están cansadas, heridas, y no puede seguir. Mientras logra curarse llevará las prendas que diseñó hace tiempo, aquellas que le ayudaron a salir a la calle sin ningún problema, aquellas con las que aprendió como debía ser. La niña iba cambiando, iba convirtiéndose en mujer. Conforme crecía su ropa era mejor, estaba hecha con mucha más experiencia, con mucha mayor dedicación ,y sobre todo, estaba h...

Ella nunca supo cómo y quién quería ser.

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Ella era pequeña, absurda, sin gracia. Ella pasaba desapercibida, nadie la miraba, apenas existía. Ella no sabía cómo actuar, no sabía qué decir, no sabía a dónde ir. Ella quería, amaba, deseaba, odiaba, sentía todo a la vez, todo lo que nadie sentía por ella. Ella se buscaba a si misma continuamente, nunca se encontró. Decidió algo difícil pero seguro: reinventarse. Cogía aquello que le gustaba de unos y de otros, así se hizo a sí misma. No había nada original, nada de ella. El vacío que sentía lo sustituyó por mentiras, por pensamientos que no eran suyos, por sentimientos que creía que otras personas sentían, por ideas que pensaban otros, frases que decían otros… Como si de un puzle se tratara se rehízo, pieza a pieza, uniéndolas en una sola para llegar a encontrar lo que quería: ser al menos mirada por unos ojos, nombrada por una boca, besada por unos labios, abrazada por unos brazos, tocada por unas manos. Había algo que ella no sabía, no estaba tan sola. Otros muc...

Aprender de los que saben.

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Necesito un guardián en esta cárcel que sepa que hacer cuando no pueda seguir.  Alguien que tenga la solución adecuada en cada momento o que al menos pueda ayudar para no volver a cometer el mismo error. El guardián ya no está, andamos en su busca, un día se perdió y decidió no volver, marchó sin dar una explicación y aquí nos dejó, solos para que fuéramos nosotros quienes lográramos salir adelante sin su ayuda.  Llega el momento de intentar salir en el que te das cuenta de que no puedes porque ya has gastado tus fuerzas antes y no queda nada para ahora...le necesitas a él para que te ayude a salir.  Necesitamos su ayuda pero no piensa volver, formamos parte del pasado. Sin él habrá que aprender, habrá que caer, habrá que levantarse una vez tras otra hasta poder conseguir nuestro objetivo. Así creceremos y algún día llegaremos a parecernos a él, quizá no lleguemos a saber tanto como él -es prácticamente imposible- pero puede lleguemos a ser algo en esta vida. No si...

Jugadores de póker.

Jugadores de póker parecen el olvido y la memoria. Las cartas somos nosotros y lo que se juegan no es otra cosa que nuestros recuerdos. A veces pierde el olvido, y la memoria ganadora nos castiga manteniendo recuerdos que nos atormentan, usando como excusa que el dolor nos hace más fuertes. Otras partidas las gana el caballero, llevándose recuerdos que luchamos por rescatar de ese pozo en el que los abandona, olvidando a veces él mismo que un día los dejó allí.  Cuando pierde el olvido no podemos hacer nada, únicamente aferrarnos al dolor que nos provocan esos amargos recuerdos, ser fuertes, e intentar seguir. Sin embargo, si el ganador es el caballero deberemos luchar de otra forma. Tendremos que ser fuertes para conseguir quedarnos con lo que de verdad queremos, con lo que de verdad sabemos que nos va a hacer feliz. Para ello habrá que centrarse y no dejarnos influenciar por nadie y sobre todo, pensar en nosotros, en lo que necesitamos para ganar la siguiente partida qu...

Silencio y soledad, amigos del dolor.

Sentirse sola rodeada de gente, sentir que teniéndolo todo no eres feliz y no sabes el motivo. ¿Qué buscar? ¿Qué encontrar? No hay respuesta… Conviertes tu mente en tu propia cárcel, esperas que llegue ese momento en el que un rayo de luz aparezca e ilumine la oscuridad en la que te crees inmersa, pero no encuentras hueco para que entre ese rayo, solo hay paredes a tu alrededor y no tienes fuerzas para derribarlas.  Crees que no hay nada más detrás de esas paredes cuando de verdad hay un mundo entero  del que estás perdiendo muchas cosas, pero todo te da igual, porque tu mente está cerrada y no ves más allá de tus oscuros pensamientos. Te sientes como si no valieras para nada y después de esto no hubiera nada más, como si esto fuera el fin que está llegando y no puedes pararlo. Silencio, es lo único que quiero. Soledad, es mi única compañera.  Silencio para callar pensamientos que a nadie le gustarían, verdades que podrían doler. Silencio para...

Un botón que no tenemos.

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La vida, debería tener un botón; un botón de pausa que al apretarlo, haga que todo se congele, se pare, haga que nos quedemos estancados en esos momentos que nos hacen felices, en esos momentos que para nosotros son únicos; los que realmente merecen la pena.  Disfruta de esos momentos porque en la vida no tenemos ese botón...